Aprendiendo Snow (AbFab Style)

Parece exagerado pero no, fue básicamente así como La Rubia me enseñó a hacer snow:

Lo del gorro es total y absolutamente verídico.

Escalofriante lo mucho que cada subida a la Sierra se parece a esta escena de Absolutamente Fabulosas. Yo en el papel de Eddy y La Rubia, obviamente, en el de Patsy. Qué desastre. En qué momento de lucidez decidieron enseñarnos snow en vez de a esquiar. Quiero pensar que fue la baja concentración de oxígeno. Me duele solo de recordarlo.

Pero lo peor de todo no es que la señorita se cansara del snow y decidiera que prefiere el esqui, dejándonos abandonados a mitad aprender... No, lo peor es que año tras año me muero de ganas de que llegue el invierno para volver a subir a la Sierra. Si es que soy masoca.

PD.- Si, ya sé que los subtítulos me han quedado de pena y que blanco sobre blanco no se ve. Pero ya está subido a Youtube y no me apetece tener que resubirlo. Y ya que estoy, aprovecho para pedir perdón por lo asquerosamente pijo que me haya podido quedar el post...

El Principio Del Fin

Por fin llegó el 2 de Febrero. La espera ha sido más larga que el parto de la burra, pero estos ocho meses han valido la pena. Ha vuelto Perdidos, y lo ha hecho a lo grande.

Mucho podría decir de este capítulo doble con el que han abierto la que será la última temporada de la serie que ha cambiado el concepto de hacer televisión. Pero como estoy en huelga de pensamiento, mejor dejo un video donde se resumen perfectamente mis impresiones respecto a esta gran serie en general, y a este último primer capítulo en particular:


Con Lost me siento como Homer viendo Twin Peaks, que no me entero de nada pero me encanta.

The Secret Of Lost Island

¿Y si Perdidos hubiera sido una Aventura Gráfica de finales de los 80?

Hurley: "Mira detrás de tí... ¡un mono con tres cabezas!

Que aunténtico, con sus grafiquillos EGA, su pixelado made in Maniac Mansion e incluso el sistema SCUMM de cuando Lucasarts era Lucasgames. Si hasta parece que Hurley y Jack se vayan a arrancar a una pelea de insultos. Ay, que tiempos.

El falso ad es de una diseñadora gráfica que responde al nombre de PennyDesign y se encuadra dentro de una colección que ha hecho sobre temas modernos como si fueran retro-juegos clásicos de los 80. Como mola el de Avatar.

¡Sólo quedan cuatro días para que vuelva Perdidos!

Combatiendo El Gobio

Combatiremos en los mares y los océanos, combatiremos cada vez con mayor confianza y fuerza en el aire; defenderemos nuestra salud mental a cualquier precio; combatiremos en las playas, en los lugares de desembarco, en los campos y en las calles; combatiremos en las montañas; no nos rendiremos jamás.

Esto, por si alguien no lo reconoce, es un fragmento, adaptado, del famoso discurso que Winston Churchill pronunció allá por 1940, cuando Francia estaba siendo invadida por el ejército Nazi. Toda una declaración de intenciones que hago mía para enfrentarme al Enemigo durante esta semana.

Hoy combatiremos a El Gobio con los británicos Muse. Gran metáfora (me merezco una medalla por haberla pensado), puesto que el disco se llama The Resistance y el tema elegido Uprising:


Hay que ver lo muy mucho que la canción me recuerda a la sintonía del Doctor Who. Para mí que Matt Bellamy y compañía se hincharon a ver Doctor Who mientras componían el disco. Si hasta el video parece uno de esos episodios en que La Tierra es invadida por una raza de monstruos alienígenas. Total, le hemos visto enfrentarse a cosas tan raras (maniquíes, cerdos humanoides, espantapájaros, Papá Noeles...) que tampoco me extrañaría verle luchar contra peluches gigantes. Por si queréis comparar (que lo dudo mucho):


Hale, a las barricadas.

La Triada de Whipple

Dícese de la triada propuesta por un señor llamado Whipple para el diagnóstico de la Hipoglucemia. Uséase, tres criterios para determinar si tienes la azúcar baja:

1.- Que tengas síntomas de Hipoglucemia.

2.- Que tengas cifras de glucosa bajas en sangre.

3.- Que tras la la administración de una poquita de azúcar, se te alivien los síntomas y suban las cifras de glucosa.

El Capitán Obvio aplicado a la Medicina. El amigo Whipple se quedó calvo. Luego, afortunadamente, se resarció. Le puso su nombre a un gusanismo que causa malabsorción y le dieron el Nobel en 1934 por proponer la ingesta de hígado crudo para combatir la Anemia Perniciosa. ¿Da grima? Pues más grima daba el tratamiento anterior, a base de arsénico, transfusiones de sangre y esplenectomías. A ver quién era el bonico que sobrevivía a que le extirparan el bazo bajo las maravillosas condiciones higiénico-sanitarias de 1917, envenenado y anémico perdido...

... ehhh, no sé por qué he terminado hablando de esto. Sólo pretendía hacer una gracieta a costa del bueno de Whipple. No sé como lo hago pero siempre acabo yéndome por peteneras. Debe ser El Gobio, que ya ha venido para torturame.

Combatamos al Gobio. Hoy combatiremos con The Gossip y su Standing In The Way Of Control. Qué grande (literalmente) es Beth Ditto:

Haciendo Caso al Doctor

Adelaide: Declare su nombre, rango e intenciones.
The Doctor: El Doctor, Doctor... divertirme.
Doctor Who, The Waters Of Mars (2009)

Y así se resumen básicamente mis própositos de Año Nuevo. Feliz (y atrasado) 2010. Ahora, a ser buenos para que esta noche los Reyes se porten. A ver si por un año me libro del rollo de fiso.


PD.- No me puedo contener. Menuda puta mierda de nuevo Doctor, vaya cara de panoli tiene. ¿Por qué ha tenido que irse mi querido David Tennant, con lo majete que era? Mal empezamos el año.

James Señor Benson Señora

Genial escena de la divertidísima Un Cadáver A los Postres, deliciosa parodia del género de detectives a lo Agatha Christie. Un auténtico diálogo de besugos entre David Niven, Maggie Smith y Sir Alec Guinness:


Mayordomo: Últimamente teníamos pocos visitantes. Me alegro que esto vuelva a animarse.
Dora Charleston: Gracias. ¿Y usted es?
Mayordomo: Benson Señora.
Dora Charleston: Gracias Benson.
Mayordomo: No, no, no, no. Benson Señora. Me llamo Benson Señora.
Dick Charleston: ¿Benson Señora?
Mayordomo: Si, señor. James Señor Benson Señora.
Dick Charleston: ¿James Señor?
Mayordomo: Si, Señor.
Dick Charleston: ¿James Señor Benson Señora?
Mayordomo: Si, señor.
Dick Charleston: ¡Qué raro!
Mayordomo: Era mi padre, señor.
Dick Charleston: ¿Cómo se llamaba su padre?
Mayordomo: Qué Raro. Qué Raro Benson Señora.
Dick Charleston: ¿Su padre era Qué Raro Benson Señora?
Dora Charleston: Déjalo Dick, me duele la cabeza.

Los Disfraces De Beatriz

No me gusta Beatriz Montañez, la co-presentadora de El Intermedio. No es uno de esos irrefrenables odios homicidas de los míos, es más bien que me molesta verla en la tele. Es muy guapa y todo eso, y reconozco que la chica le pone ganas, pero es que la encuentro pavisosa hasta decir basta y más insípida que un bocadillo de agua.

Quizás estoy exagerando un poco, en el fondo no me cae tan mal. Incluso me parece majeta. Mi problema con ella (aparte de sus cejas) es que no entiendo qué tiene para salir en la tele. No sé qué pinta en un programa supuestamente cómico como es El Intermedio, cuando tiene la misma gracia que una patada en la espalda. Su función es, básicamente, ser mona y reirle los chistes a Wyoming. No aporta nada. No es más que otra víctima de la maravillosa, y para nada machista, política de La Sexta de contratar sólo a tías buenorras como presentadoras.

Todo esto viene a cuento del, para variar, horripilante vestido que lucía hoy mi querida Beatriz. ¡Qué le gusta a esta chica disfrazarse! No es que pretenda yo ir de fashion-police (bastante tengo con lo mío), pero si te pagan por hacer de mujer-florero, qué mínimo que hagas por salir siempre lo más estupenda posible. Yo entiendo que mantener un estilismo impecable en un programa diario es complicado. Es lógico que pueda tener un desliz de vez en cuando, pero lo de esta chica y los disfraces no es normal. Para que veáis que ahora no exagero:

De La Casa de la Pradera. De esta guisa ha presentado el programa hoy.


De Doncella. Sólo le faltan la cofia y el plumero.


De Princesa Elfa. Parte presto Frodo.


De Mujer Atacada Por Seres Alados. ¿Pájaros? ¿Mariposas? ¿Pterodáctilos?


De la Funda del Nórdico que la asturiana endemoniada tenía en el piso de Portón de Tejeiro. En serio.


De Mosaico Romano. Pelihorrible.


De Plastidecor Color Carne. Ese color por el que nos pegábamos de hostias en parvulitos.


De Ravioli. Relleno de carne (festival del humor).


De Rey Atlante en la Solapa. Lo primero que he pensado al ver la foto es que estaba siguiendo los dictados de la tía aquella de Supermodelo que apareció con un loro en la solapa. Pero luego le he metido el zoom para verlo mejor y a lo que me ha recordado realmente es ¡al medallón de Sophia del mítico Indiana Jones and The Fate Of Atlantis! Toma ya, qué cachonda la Beatriz.

Lo mismo Beatriz también ha sido poseida por el espíritu de Nur-Ab-Sal. Lo que no sé es si eso justifica la fijación que tiene con los disfraces.

Los Chicos Del Coro

La semana pasada se fue al descanso navideño uno de los estrenos con los que más estoy disfrutando esta temporada. Se trata de Glee, la nueva comedia musical ambientada en un instituto del canal Fox. Dicho así de sopetón, puede parecer que estoy hablando de la diabólica franquicia High School Musical y sus clones Disney. No, no asustarse, que no tienen nada que ver.

Con un tono bastante surrealista y grandes dosis de mala leche, Glee narra las aventuras y desventuras del coro de un instituto perdido en mitad de la ya de por sí perdida Ohio. Su creador es un señor llamado Ryan Murphy, también responsable de otras series como Nip/Tck y Popular, ninguna de las cuales he visto. La gracia del invento es que en cada capítulo hay, al menos, un par de números musicales, ya sean las propias actuaciones del coro o canciones que se intercalan en la acción como medio de expresión de los personajes. El resultado es que te pasas todo el episodio esperando a se arranquen a cantar, y eso engancha.

En Estados Unidos, la serie ha triunfado como el Cola-Cao, y sus seguidores son ya legión. En un derroche de ingenio, los fans se hacen llamar a si mismos "Gleeks", juego de palabras entre Glee y Geek (sin comentarios). El fenómeno es tal que las canciones copan las listas de descargas de iTunes y ya llevan editados dos discos con los temas de la serie. Y eso que sólo han emitido 13 capítulos...

No sé que significa lo de la "L". Supongo que será por lo de loser.

La serie comienza cuando el profesor de español (¿?), el Señor Schuester (Matthew Morrison), se hace cargo del Glee Club, refugio tradicional de inadaptados, parias, marginales y otras gentes de mal vivir del Instituto McKinley. El panorama es desolador: un nerd en silla de ruedas, un china tartamuda, la típica negra respondona, un requete-estirado gay y una diva con delirios de grandeza. Con el único apoyo de la psicóloga del colegio, la bacteriofóbica Miss Pillsbury (Jayma Mays), Mr. Shue se las verá y se las deseará para motivar a que sus estudiantes se unan al club y poder así sacar el coro adelante.

Como buena comedia de instituto, no faltan por allí el quarteback tontorrón, la animadora hijadeputa y su ejercito de arpías, el guaperas rompebragas y cualquier otro tópicazo que se pueda imaginar. De los chavales, mi favorita es Rachel (Lea Michele), estrella absoluta del Glee Club. El sueño de Rachel es truinfar en el mundo del espectáculo, algo para lo que lleva toda la vida preparándose. Pero Rachel tiene un pequeño problema: es tremendamente cargante y tiene una personalidad absolutamente espantosa, tanto que prácticamente no la aguanta nadie. Y a mí eso me hace mucha gracia, porque a pesar de lo mucho que se pasan con ella, la chica nunca pierde el optimismo y las ganas. Eso, y que cada vez que se sube al escenario se los come a todos con patatas, claro.

Decidido, la "L" es de loser. Si es que son todos unos perdedores de cuidado.

Pero el personaje que se lleva la palma es la retorcida y taimada Sue Sylvester (enorme Jane Lych), entrenadora del equipo de animadoras (o Cheerios, como las llama ella) y uno de los personajes más divertidos que he visto en mucho tiempo. Archienemiga por excelencia del Mr. Shue, está obsesionada con acabar con el Glee Club, y utilizará todos los métodos que considere necesarios para lograrlo. Cada vez que abre la boca sube el pan, y nos deleita semana a semana con perlas como estas:

"Voy a pediros que os oláis el sobaco. Ese es el olor del fracaso, y está apestando mi oficina."

"No me fio de los hombres con el pelo rizado. No puedo evitar imaginarme pajarillos poniendo huevos ahí arriba... lo encuentro asqueroso."

En cuanto a la elección de canciones, hay un poco de todo, desde éxitos recientes de gente como Rihanna o Beyoncé hasta clásicos de rock y del pop con versiones de los Rolling Stones o Bon Jovi. En el primer capítulo cantaron Don't Stop Believing de Journey, así que ya me tienen ganada para toda la eternidad.

Pero para mí, que como decía Bender, procedo de una dimensión aficionada a la comedia musical, los mejores números son los que sacan de los clásicos de Broadway. No en vano, la mitad del reparto ha salido del propio Broadway. La chica que hace de Rachel es todo un portento en el escenario. Cuando la dejan de pasteladas y mierdi-canciones tipo 40 Principales, se marca unas actuaciones impresionantes, como el espectacular Don't Rain On My Parade (de Funny Girl) del capítulo del otro día o el Maybe This Time que he colgado más abajo.

Si no ves Glee, eres un loser. And that's how Sue "C's" it.

Por alguna extraña razón, Glee no volverá hasta el lejano abril. Así que para hacer un poco más amena la espera, voy a colgar algunas de las actuaciones que más me han gustado. Si con ello consigo que os engancheis, pues mejor todavía:

Glee Cast - Don't Stop Believing (Journey)



Glee: Vocal Adrenaline - Mercy (Duffy)


Glee - Single Ladies (Beyoncé)


Rachel y Kristin Chenoweth - Maybe This Time (del Musical Cabaret)


Glee Cast - Somebody To Love (Queen)


Resumiendo, que Glee es tremendamente entretenida. Los 45 minutos que dura se te pasan volando y siempre consigue dejarte con una sonrisa en la boca. Los estupendos números musicales hacen que no te des cuenta de lo pobre de alguno de los arcos argumentales, y los accesos de mala leche compensan de largo cualquier trama pavisosa que pueda surgir. Y lo más importante, no necesitas poseer un intelecto superior a lo Lost para entenderla. Basta con disfrutarla.

Muppet Rhapsody

Regalo para el día de la Inmaculada: Bohemian Rhapsody según Los Teleñecos.


Simplemente brillante.