James Señor Benson Señora

Genial escena de la divertidísima Un Cadáver A los Postres, deliciosa parodia del género de detectives a lo Agatha Christie. Un auténtico diálogo de besugos entre David Niven, Maggie Smith y Sir Alec Guinness:


Mayordomo: Últimamente teníamos pocos visitantes. Me alegro que esto vuelva a animarse.
Dora Charleston: Gracias. ¿Y usted es?
Mayordomo: Benson Señora.
Dora Charleston: Gracias Benson.
Mayordomo: No, no, no, no. Benson Señora. Me llamo Benson Señora.
Dick Charleston: ¿Benson Señora?
Mayordomo: Si, señor. James Señor Benson Señora.
Dick Charleston: ¿James Señor?
Mayordomo: Si, Señor.
Dick Charleston: ¿James Señor Benson Señora?
Mayordomo: Si, señor.
Dick Charleston: ¡Qué raro!
Mayordomo: Era mi padre, señor.
Dick Charleston: ¿Cómo se llamaba su padre?
Mayordomo: Qué Raro. Qué Raro Benson Señora.
Dick Charleston: ¿Su padre era Qué Raro Benson Señora?
Dora Charleston: Déjalo Dick, me duele la cabeza.

Los Disfraces De Beatriz

No me gusta Beatriz Montañez, la co-presentadora de El Intermedio. No es uno de esos irrefrenables odios homicidas de los míos, es más bien que me molesta verla en la tele. Es muy guapa y todo eso, y reconozco que la chica le pone ganas, pero es que la encuentro pavisosa hasta decir basta y más insípida que un bocadillo de agua.

Quizás estoy exagerando un poco, en el fondo no me cae tan mal. Incluso me parece majeta. Mi problema con ella (aparte de sus cejas) es que no entiendo qué tiene para salir en la tele. No sé qué pinta en un programa supuestamente cómico como es El Intermedio, cuando tiene la misma gracia que una patada en la espalda. Su función es, básicamente, ser mona y reirle los chistes a Wyoming. No aporta nada. No es más que otra víctima de la maravillosa, y para nada machista, política de La Sexta de contratar sólo a tías buenorras como presentadoras.

Todo esto viene a cuento del, para variar, horripilante vestido que lucía hoy mi querida Beatriz. ¡Qué le gusta a esta chica disfrazarse! No es que pretenda yo ir de fashion-police (bastante tengo con lo mío), pero si te pagan por hacer de mujer-florero, qué mínimo que hagas por salir siempre lo más estupenda posible. Yo entiendo que mantener un estilismo impecable en un programa diario es complicado. Es lógico que pueda tener un desliz de vez en cuando, pero lo de esta chica y los disfraces no es normal. Para que veáis que ahora no exagero:

De La Casa de la Pradera. De esta guisa ha presentado el programa hoy.


De Doncella. Sólo le faltan la cofia y el plumero.


De Princesa Elfa. Parte presto Frodo.


De Mujer Atacada Por Seres Alados. ¿Pájaros? ¿Mariposas? ¿Pterodáctilos?


De la Funda del Nórdico que la asturiana endemoniada tenía en el piso de Portón de Tejeiro. En serio.


De Mosaico Romano. Pelihorrible.


De Plastidecor Color Carne. Ese color por el que nos pegábamos de hostias en parvulitos.


De Ravioli. Relleno de carne (festival del humor).


De Rey Atlante en la Solapa. Lo primero que he pensado al ver la foto es que estaba siguiendo los dictados de la tía aquella de Supermodelo que apareció con un loro en la solapa. Pero luego le he metido el zoom para verlo mejor y a lo que me ha recordado realmente es ¡al medallón de Sophia del mítico Indiana Jones and The Fate Of Atlantis! Toma ya, qué cachonda la Beatriz.

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Lo mismo Beatriz también ha sido poseida por el espíritu de Nur-Ab-Sal. Lo que no sé es si eso justifica la fijación que tiene con los disfraces.

Los Chicos Del Coro

La semana pasada se fue al descanso navideño uno de los estrenos con los que más estoy disfrutando esta temporada. Se trata de Glee, la nueva comedia musical ambientada en un instituto del canal Fox. Dicho así de sopetón, puede parecer que estoy hablando de la diabólica franquicia High School Musical y sus clones Disney. No, no asustarse, que no tienen nada que ver.

Con un tono bastante surrealista y grandes dosis de mala leche, Glee narra las aventuras y desventuras del coro de un instituto perdido en mitad de la ya de por sí perdida Ohio. Su creador es un señor llamado Ryan Murphy, también responsable de otras series como Nip/Tck y Popular, ninguna de las cuales he visto. La gracia del invento es que en cada capítulo hay, al menos, un par de números musicales, ya sean las propias actuaciones del coro o canciones que se intercalan en la acción como medio de expresión de los personajes. El resultado es que te pasas todo el episodio esperando a se arranquen a cantar, y eso engancha.

En Estados Unidos, la serie ha triunfado como el Cola-Cao, y sus seguidores son ya legión. En un derroche de ingenio, los fans se hacen llamar a si mismos "Gleeks", juego de palabras entre Glee y Geek (sin comentarios). El fenómeno es tal que las canciones copan las listas de descargas de iTunes y ya llevan editados dos discos con los temas de la serie. Y eso que sólo han emitido 13 capítulos...

No sé que significa lo de la "L". Supongo que será por lo de loser.

La serie comienza cuando el profesor de español (¿?), el Señor Schuester (Matthew Morrison), se hace cargo del Glee Club, refugio tradicional de inadaptados, parias, marginales y otras gentes de mal vivir del Instituto McKinley. El panorama es desolador: un nerd en silla de ruedas, un china tartamuda, la típica negra respondona, un requete-estirado gay y una diva con delirios de grandeza. Con el único apoyo de la psicóloga del colegio, la bacteriofóbica Miss Pillsbury (Jayma Mays), Mr. Shue se las verá y se las deseará para motivar a que sus estudiantes se unan al club y poder así sacar el coro adelante.

Como buena comedia de instituto, no faltan por allí el quarteback tontorrón, la animadora hijadeputa y su ejercito de arpías, el guaperas rompebragas y cualquier otro tópicazo que se pueda imaginar. De los chavales, mi favorita es Rachel (Lea Michele), estrella absoluta del Glee Club. El sueño de Rachel es truinfar en el mundo del espectáculo, algo para lo que lleva toda la vida preparándose. Pero Rachel tiene un pequeño problema: es tremendamente cargante y tiene una personalidad absolutamente espantosa, tanto que prácticamente no la aguanta nadie. Y a mí eso me hace mucha gracia, porque a pesar de lo mucho que se pasan con ella, la chica nunca pierde el optimismo y las ganas. Eso, y que cada vez que se sube al escenario se los come a todos con patatas, claro.

Decidido, la "L" es de loser. Si es que son todos unos perdedores de cuidado.

Pero el personaje que se lleva la palma es la retorcida y taimada Sue Sylvester (enorme Jane Lych), entrenadora del equipo de animadoras (o Cheerios, como las llama ella) y uno de los personajes más divertidos que he visto en mucho tiempo. Archienemiga por excelencia del Mr. Shue, está obsesionada con acabar con el Glee Club, y utilizará todos los métodos que considere necesarios para lograrlo. Cada vez que abre la boca sube el pan, y nos deleita semana a semana con perlas como estas:

"Voy a pediros que os oláis el sobaco. Ese es el olor del fracaso, y está apestando mi oficina."

"No me fio de los hombres con el pelo rizado. No puedo evitar imaginarme pajarillos poniendo huevos ahí arriba... lo encuentro asqueroso."

En cuanto a la elección de canciones, hay un poco de todo, desde éxitos recientes de gente como Rihanna o Beyoncé hasta clásicos de rock y del pop con versiones de los Rolling Stones o Bon Jovi. En el primer capítulo cantaron Don't Stop Believing de Journey, así que ya me tienen ganada para toda la eternidad.

Pero para mí, que como decía Bender, procedo de una dimensión aficionada a la comedia musical, los mejores números son los que sacan de los clásicos de Broadway. No en vano, la mitad del reparto ha salido del propio Broadway. La chica que hace de Rachel es todo un portento en el escenario. Cuando la dejan de pasteladas y mierdi-canciones tipo 40 Principales, se marca unas actuaciones impresionantes, como el espectacular Don't Rain On My Parade (de Funny Girl) del capítulo del otro día o el Maybe This Time que he colgado más abajo.

Si no ves Glee, eres un loser. And that's how Sue "C's" it.

Por alguna extraña razón, Glee no volverá hasta el lejano abril. Así que para hacer un poco más amena la espera, voy a colgar algunas de las actuaciones que más me han gustado. Si con ello consigo que os engancheis, pues mejor todavía:

Glee Cast - Don't Stop Believing (Journey)



Glee: Vocal Adrenaline - Mercy (Duffy)

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Glee - Single Ladies (Beyoncé)


Rachel y Kristin Chenoweth - Maybe This Time (del Musical Cabaret)

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Glee Cast - Somebody To Love (Queen)


Resumiendo, que Glee es tremendamente entretenida. Los 45 minutos que dura se te pasan volando y siempre consigue dejarte con una sonrisa en la boca. Los estupendos números musicales hacen que no te des cuenta de lo pobre de alguno de los arcos argumentales, y los accesos de mala leche compensan de largo cualquier trama pavisosa que pueda surgir. Y lo más importante, no necesitas poseer un intelecto superior a lo Lost para entenderla. Basta con disfrutarla.

Muppet Rhapsody

Regalo para el día de la Inmaculada: Bohemian Rhapsody según Los Teleñecos.


Simplemente brillante.

Lluvia de Albóndigas...

...con la voz de Flipy.

Pues ya no veo la peli.

No teníamos suficiente con aguantar al protozoo éste haciendo el gilipollas en El Hormiguero, que ahora se mete a doblador.

Por lo menos no han traducido "Cloudy With A Chance Of Meatballs" como "Cosas de Albóndigas", "Albóndigas por Pelotas", "Albóndigas en Apuros", "Albóndigas como Puedas" o "Soñando, soñando, triunfé con una Albóndiga".

Y para colmo está haciendo una película. Qué polifacético. Campamento Flipy es el ingenioso y mordaz título. Espero que sea un campamento a lo Crystal Lake, y que muera hasta el gato del apuntador.

Que levante la mano quien crea que Flipy es subnormal profundo.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1.Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.


Fuente: El Blog de Enrique Dans.


Yo también me uno a la causa. Y como cantaba Lisa Simpson:

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"Nos manifestaremos como hicimos ayer.
La fábrica es suya pero nuestro el poder."